
El año 2026 marcará un punto de inflexión en la historia de la competición para Lamborghini. La marca italiana se despide del legendario Huracán GT3 EVO2 para dar paso al Lamborghini Temerario GT3, un coche que representa la primera vez que Squadra Corse asume el desarrollo completo «in-house», diseñando y fabricando el vehículo enteramente en Sant’Agata Bolognese sin depender de socios externos. Este cambio de filosofía busca un control total sobre el rendimiento y la evolución del coche.
A nivel de chasis, el Temerario GT3 ha sido diseñado pensando en los mecánicos tanto como en los pilotos. La estructura incorpora un sistema modular con subchasis delanteros y traseros de «liberación rápida» (quick-release). Esta innovación permite que, en caso de accidente durante una carrera de resistencia, se puedan reemplazar secciones enteras del coche en cuestión de minutos en lugar de horas, una ventaja táctica crucial para eventos de 24 horas. Además, la aerodinámica interna ha sido completamente rediseñada para gestionar el calor extra que generan los turbos, asegurando fiabilidad en circuitos exigentes.

El gran cambio motriz
La gran noticia técnica, y quizás la más controversial para los puristas, es el cambio de corazón de la bestia. El icónico V10 atmosférico, famoso por su aullido a altas revoluciones, deja paso a un nuevo V8 Biturbo de 4.0 litros. A diferencia de su homólogo de calle, que es híbrido, la versión GT3 prescinde de toda electrificación por normativa FIA. El gran beneficio de este cambio es el par motor (torque): mientras que el V10 requiera ir al límite de vueltas para empujar, el nuevo V8 turbo entrega una fuerza masiva desde bajas revoluciones, lo que mejorará drásticamente la salida de curvas lentas y facilitará los adelantamientos en tráfico denso.
En cuanto a su debut, Lamborghini ha adoptado una estrategia de cautela y precisión. Se espera que el coche se salte las 24 Horas de Daytona de enero para debutar oficialmente en las 12 Horas de Sebring en marzo de 2026, asegurando así que el coche llegue con la máxima fiabilidad posible. Bajo el lema «Less is More» (Menos es más), la marca reducirá el número de equipos cliente iniciales para concentrar todos sus recursos de ingeniería en un soporte técnico de élite, con Iron Lynx manteniéndose como la punta de lanza del proyecto en el IMSA y el WEC.