El polémico inicio en las 24 Horas de Daytona (IMSA)

Todo comenzó en enero de 2025, durante las icónicas 24 Horas de Daytona. El piloto de Corvette, Tommy Milner, lideraba la categoría GTD Pro cuando se topó con un obstáculo inesperado: el BMW #48 de Augusto Farfus, que rodaba con más de 50 vueltas perdidas. Farfus, en un intento por ayudar a su compañero de marca que venía segundo, comenzó a bloquear a Milner de forma agresiva, llegando a provocar un contacto que dañó seriamente la carrocería del Corvette.
La tensión estalló cuando los comisarios de la IMSA sancionaron al BMW por su conducción antideportiva. Justo en el momento en que Farfus se dirigía al pit lane para cumplir su castigo, Milner lo adelantó a casi 300 km/h y, con el brazo fuera de la pequeña ventana del Corvette, le dedicó una «peineta» que las cámaras captaron en primer plano. El gesto se volvió viral al instante bajo el nombre de «Milner Salute», simbolizando el hartazgo de los pilotos ante las tácticas de bloqueo en equipo.
El «Déjà Vu» en las 8 Horas de Bahrein (WEC)
Como si fuera un guion de película, la historia se repitió diez meses después en el cierre del Mundial de Resistencia (WEC). En esta ocasión, el protagonista fue el español Dani Juncadella a los mandos del Corvette #33. Tras una batalla feroz por la quinta posición, Juncadella se encontró con la misma defensa férrea y al límite del reglamento por parte de, nuevamente, Augusto Farfus en el BMW.

Después de varios toques y maniobras defensivas muy cerradas, Juncadella logró completar el adelantamiento en la curva 11. Para cerrar el adelantamiento, el español sacó la mano y repitió el ya famoso gesto de su compañero Milner. Al bajar del coche, Dani no ocultó su frustración: «Sabía que iba a pasar, así que estaba listo para darle el ‘Milner Salute’. Empezamos el año con uno y lo hemos terminado con otro».
Multas, ética y el apoyo de los fans
Sin embargo, no todo fueron risas. Mientras que en Estados Unidos la IMSA fue más permisiva con el «show», la FIA en el WEC fue implacable. Los comisarios calificaron el comportamiento de Juncadella como «grosero, irrespetuoso y totalmente inapropiado» para el automovilismo profesional, imponiéndole una multa de 5,000 € (de los cuales 4,000 € quedaron suspendidos si no reincidía).
A pesar de la sanción, la comunidad del motor abrazó el incidente. Los fans inundaron las redes sociales apoyando a los pilotos de Corvette, argumentando que la frustración era el resultado de una conducción «sucia» por parte de sus rivales. La rivalidad Corvette vs. BMW ha dejado de ser solo una lucha de marcas para convertirse en un duelo personal que, sin duda, seguirá echando chispas en las pistas de todo el mundo este 2026.