¿Qué son exactamente estos nuevos combustibles?
A diferencia de la gasolina fósil que extraemos del subsuelo, los nuevos combustibles que están llegando a la F1, el WEC y el WRC se dividen principalmente en dos tipos: los e-Fuels (sintéticos) y los biocombustibles avanzados. La gran diferencia es que no añaden carbono «nuevo» a la atmósfera. En lugar de sacar petróleo que estuvo enterrado millones de años, utilizan carbono que ya está flotando en el aire o en desechos orgánicos.
¿Cómo funcionan y cómo se fabrican?
El proceso de los e-Fuels (como los que desarrolla Porsche en Chile o Aramco para la F1) parece ciencia ficción:
- Captura de Aire: Se instalan ventiladores gigantes que atrapan el $CO_2$ directamente de la atmósfera.
- Electrólisis: Se usa energía renovable (viento o sol) para separar las moléculas de agua (3$H_2O$) y obtener hidrógeno verde.
- Síntesis: Se combina ese hidrógeno con el 5$CO_2$ capturado para crear una cadena de hidrocarburos líquida.6El resultado es una gasolina químicamente idéntica a la tradicional, pero creada en un laboratorio.

¿En qué se diferencian de la gasolina normal?
Para el motor, la diferencia es casi nula, lo que es una ventaja enorme porque no requiere modificar el coche. Sin embargo, a nivel químico, estos combustibles son mucho más «puros». Al ser diseñados en laboratorio, no contienen azufre, plomo ni bencenos, sustancias que en la gasolina fósil causan residuos y suciedad en los inyectores. Esto significa que, además de ser más limpios, podrían incluso alargar la vida útil de los componentes internos del motor.
La clave no es que el coche no eche humo por el escape (que sí lo hace), sino el ciclo cerrado de carbono. Cuando un motor quema combustible sintético, pero es el mismo que se extrajo del aire para fabricarlo. Es un balance neto de cero.
Además, esto permite que las marcas sigan compitiendo con motores de combustión sin la necesidad de baterías pesadas, reduciendo la huella de carbono total de la producción y el transporte de los vehículos de carreras.
El futuro: De las pistas a tu coche de calle
El objetivo de la FIA y de categorías como la F1 es que en 2026 todos los combustibles sean 100% sostenibles. El automovilismo está funcionando una vez más como el laboratorio de pruebas definitivo: si estos combustibles pueden resistir las presiones y temperaturas de un motor de Fórmula 1 a 12,000 rpm, podrán usarse en cualquier camión, barco o coche de calle en el futuro cercano, permitiendo que el motor de combustión sobreviva a las leyes ambientales más estrictas.
